martes, 21 de febrero de 2012

POESÍA ROMÁNTICA


LUZ DE VENUS
Que deseas que te diga,
si tú nunca me contestas…
Que quieres que te hable,
si tu corazón siempre calla…
Que quieres que te mire,
si tú huyes de mi mirada…

Como quieres que te engrían
si tú me ignoras…

Solo soy un romántico soñador,
que a la luz de una estrella,
se siente ciego y perdido…

Llévame a tú camino,
a nuestros escondidos sueños,
a tu delgada figura
para que tus manos me encuentren
y no me pierdan…

No quiero escuchar el silencio,
quiero escuchar tus palabras
y de tus labios broten,
aromas de dulzura fresca…
como  flor de primavera,
radiante primorosa
como una  delicada rosa
flor de la virtud y del amor…
                (Perseo)

POEMA A LA LUNA
Sueño  contigo,
cuando observo
las nubes violáceas
en  cada noche;
y en la hermosa luna
emerge  tu imponente silueta
de tu afinado cuerpo
que despierta en mí
el éxtasis en  mis latentes poros
como rayos del sol
dispuesto abrazar su luna
busca en el infinito
acariciar  su  delineante silueta
de Diosa mitológica
que como una suave  mariposa
se desplaza por los aires
al ritmo de una música hindú o árabe
y  al ver mis ojos trastornados
por su admiración,
alteran mis neuronas rebeldes
como una serpiente cascabel
que  descansar hipnotizado
al ritmo de un baile
y dormir quisiera
en tu alterado ombligo
al ritmo incesante
de tus  sensuales movimientos
que adormecen mis sentidos
y despiertan mi corazón
vaivenes rítmicos de amor…
   Perseo.

LUCERO DE LA OSCURIDAD

En las oscuras   noches,

apareces como un lucero

y me llena tu recuerdo,

mientras  nuestros cuerpos
queman nuestra piel
por el calor de nuestros corazones.

Somos solo  uno,

Anhelando tus besos ardientes y dulces

y que dejes marcados  los míos

como marcas de acero

y encendían la hoguera
de dos quemantes corazones 
que laten como bombas
explosivas ...


tu cabello serpenteaban 

acariciando tú rostro,

nos mirábamos a través del pensamiento,
y me llenas con tu amor,

y yo lleno el tuyo con el mío;

y nuestro ojos como locos

buscan perderse  en el éxtasis

de la locura...
nuestro cuerpos piden  ser unidos...

Es el paraíso hecho amor,
es la noche…el cielo creado por los dos,
y al despertar del sueño,

ya  no estás tú,

y llega de nuevo la noche oscura...

llega el camino largo y oscuro...


Vuelvo a la soledad
y me dejas consumiendo,
en el olvido...
tu amor es  corto...
es falso...
es olvido...

Espero cada noche mi remedio

y no llega,

y yo sigo muriendo...
esperando el lucero cada noche,
para que alumbre, dentro de mi corazón…
                          (Perseo)


BALADAS DE UN ROMÁNTICO A UNA MUJER  DE ENSUEÑO
 
Dame una oportunidad…
para que tu tristeza
se convierta en sonrisa,
y abrir el mundo
como alfombra a tus pies…

Dame una oportunidad…
y un paisaje de primavera

te envolveré en regalo 

y miles de lluvia con sabor a tí …

y cada mañana

le daré a tu ventana un nuevo sol,

haré cantar al viento
su mejor melodía…


Te invitare a sentarnos
en mis ilusiones
para  ver la puesta del sol…
y por la noches formaré un collar

con las pocas estrellas del cielo…



Dame una oportunidad…

y te despertare con el eco

de mi aliento  en tus sueños,

pondré la luna
en  tu mesita de noche,

Y mi corazón con su tic-tac,

te dará la hora a cada instante;

y en mi descanso, pensaré en ti
con los ojos cerrados,

Déjame brindarte luz

en tus sombras,

y pintare el cielo
de rojo carmesí.

Dame una oportunidad…
y al mar lo volveré dulce
Haré versos con la brisa.

de tu alma.

Perfumare todo tu alrededor

con flores y rosas. 

Coseré tus deseo
con la realidad y los sueños,

Dame una oportunidad…
Y haré un picnic
cerca a tu pecho,
y te mostraré un horizonte
con un bello paraje

a mi corazón,



Dame una oportunidad…
y crearé cantos de sirenas

que concilien tu soledad.

Y tus penas las rehabilitaré

con una risa,

Y si me dieras un minuto,
expondría al universo
versos infinitos.



Dame una oportunidad…

y llenare tu pensamiento

con mil anécdotas.

Y cuando observes la oscuridad,

haré que la noche
prenda su luces;
y la luna llena alumbrará
como un faro  nuestras almas,
y en las sombra
de un beso,
sellaremos nuestro soñado secreto…

                            Perseo.


 DULCEMENTE AMARGO.

Al despertar una mañana
y al observar en mi jardín
un vaivén de pétalos de seda
arrancados eran por el viento…
y llevóse al infinito…lejos..muy lejos…
se perdía en ella su fragancia…
mi aroma preferida,
y tu tallo pobre cuerpo ,
te encontré atada
arañando a la tierra,
como aprisionando todo lo vivido,
allí estabas ¡tu! mi flor herida,
muy arrugadita…
tus pétalos blancos teñían
de rojo carmesí
y espirantes toda marchita,
tomada en mis manos temblorosas,
tus hojas disecadas casi secas
descansaban en mis yemas…
tristemente en mi lamento,
¡vive! Te decía ¡vive!
¡tu no has muerto!
¡Es primavera!... pero,
el día es fúnebre…
y mis lágrimas mojaban
tu tallo retorcido
¡Como queriendo darle vida!
pero,  murió mi flor…
la flor más bonita…mi engreída…
la que en mis noches tristes y frías
me daban su calor…
tus pétalos blanco y  suaves,
hoy eran rojos,
dejaste tu semilla
sin poder cosechar tu fruto….
aún siento el frío en mi piel
extrañando tu abrigo,
Tu dulce voz de arrullo
envuelto en aquél capullo
de tu suave candor de rosa,
y recordaré tu sonrisa angelical….
tu perfume de mujer
esparcida por el cielo
sintiendo tu cariño, que
dejaste en mi pecho,
durmiendo en su lecho,
en un rinconcito
dentro de  mi tierno corazón…

                  Perseo.

  
CUANDO LEJOS ESTÉS DE MI…
   Cuando lejos te encuentres de mi…
búscame en tu corazón,
por que  siempre viviré allí,
para hacerte perder
la razón.

Cuando la nostalgia
envuelva tus pensamientos,
y escuches el silencio de la noche;
búscame en el viento…
y oirás mi voz
murmurando tu  nombre.

Cuando lejos este de mi…
mírame en la luz del sol,
y sentirás el calor de mi aliento
acariciando  suavemente tus mejillas.

Y cuando sola camines por el mundo,
llámame con tu pensamiento
y llegaré en aquel momento
dispuesto a escucharte…


Búscame…
cuando quieras amar
con tus grandes ilusiones,
y encontrarás
las puertas de mi corazón
siempre abiertas
para calmar la sed            
 de tu ansiado amor…
    (Perseo)



ROMÁNTICA PASIÓN
 
Cuando observo tus ojos meditabundos,
siento en los míos vibrar un amanecer,
naciendo de lo más profundo,
un botón de mi corazón florecer…

y cuando tu corazón me encuentre;
mi voz saldrá murmurando
para mirarte de frente
y decirte: ¡tus ojos me están hechizando!

¿será el color de tu piel?
aquél que el viento se llevó?,
¿serán tus labios de miel
que en mis noches de sueño posó?…

¡Sueño mío!..
pido al viento con clamor,
aquél cuerpo dibujado
para rendirle mi  amor
y estar siempre a su lado.

              (Perseo)

 ROMÁNTICAS RAZONES
 
No soy la pluma delineada;
 ,tampoco la ilusión  de un desierto.
No soy la escritura de léxico florido.

Soy tan solo un romántico
de aquellos años idos…
Llenos de flores, poesías y baladas.

Soy aquél artista,
nacido de la inspiración divina,
que sitúa en cada frase
un pedacito de su pensamiento,
y de tu fuente hacer brotar
gotas teñidas, de rojo carmesí.
Cuál capullo de una flor,
se abre expresando
tus más tiernos sentimientos
en poesía de ternura,
esperando  despertar,
tus féminas hormonas,
tornando tu cuerpo
de rosadas ilusiones…

            (Perseo)

SABOREANDO TU PIEL
 
Como quisiera tener lo que no tengo
y no puedo.
Robar lo que no es mío,
soñar los sueños tuyo.
Sentir tu sangre ardiente
 alborotando  mi sangre…

Como quisiera saborear
aquél fruto prohibido
 en un inmenso placer,
sin  temores ni tabúes
y recorrer tu cuerpo
 con mis labios,
 en una entrega total
sin esperar el mañana,
confiando de que el futuro
 también será nuestro…
                  (Perseo)


ANTÍDOTO
Hoy me envenena esta angustia
 y la amargura
 va enlutando mi  garganta;
poco a poco voy muriendo
 esperando con desesperación,
el remedio aquél
 que cure mi pena;
 lo digo de verdad,
 lo que siento hoy no lo invento;
 ¡Ayyy…! Me estoy muriendo
 y mi remedio no llega,
para curar esta inmensa
 y triste soledad…!
               (Perseo)


PÁLPITOS ARDIENTES
…Me zumben los oídos
 como campanitas  celestiales
 cada vez que te nombro,
 y vuelve hacia mí, tu imagen
 con tu semblante alegre
 de niña bonita.

Como me desespero
cuando no te veo,
 pero, en mis noches de sueño,
 siempre lo estás.
 Mas… luego despierto
 y miro tu rostro cerca al mío.

Hoy siento  en el aroma de las flores;
 tu perfume de mujer…
 y en el tocar de cada flor sus pétalos,
La suavidad de tu piel.

Déjame ver,
 en el brillo de tus pupilas,
 las frescas gotas del rocío.
Déjame sentir  la luz de tus ojos,
 atravesar mi cuerpo,
y como braseros,
encienden fuego aquí…!
muy dentro de mi corazón.

 Llevas en la sangre de tu cuerpo,
fuego ardiente, y tu corazón,
 un volcán  de amor sediento,
soy tu corazón errante…
Soy tu amigo...
tu hombre…!
Tu más fiel de todos los amantes…
               
       (Perseo)











sábado, 18 de febrero de 2012

EL CAMARÓN JUGADOR: Arreglos y creación (Perseo)




EL CAMARÓN JUGADOR
(Me contaron de muy niño, como había
nacido  el camarón y se había formado
hasta llegar  ha habitar en el río. 
Tratando de enriquecer
 la cultura camaneja, recreo la imaginación
para crear este cuento, esperando que les guste) 

Había una vez, un camarón camanejo, que vivía en los matorrales de una acequia  cerca  la laguna de Pucchúm .Este curioso  camarón,  tenía por vicio  jugar a las cartas, jugó por todos  lados pero sus  rivales siempre  terminaban con ganarle; había jugado tanto que, un día se  dio cuenta que lo había perdido todo, quedando completamente “lloto”. Al llegar a su casa, se  encerró  en ella  y con las naipes  aún en las manos, se dedicó  a  practicar y practicar;  fueron  muchas horas….días….meses;  hasta que, por fin  se convirtió en un experto jugador.
_¡Agora si, estoy prepara’o  pa’ ganar a cualquier contrincante! _dijo­ seguro de si mismo.

Poco después  volvió a salir por el campo en busca de  los más grandes jugadores  para retarlos a jugar y decidido a  apostar su propia carne.
Lo primero que hizo fue mejorar su vista, y por el camino se encontró con un ratón que también tenía costumbre de apostar y le jugó una partida de barajas y le ganó el par de ojos y se los colocó en la  cabeza. Ya con unos nuevos ojos,  fue visitar  a  un noble muy rico llegado de la capital de Lima, del cual se decía que tenía fama de jugador,  lo encontró y apostó de garantía su cuerpo, ya que no tenía dinero, el  noble aceptó la apuesta y jugaron,  tan grande fue la sorpresa que, el camarón le ganó un hermoso anillo . El noble  aceptó con altura  haber perdido, pero su  dama esposa, lo retó a jugar  diciéndole:
_Amigo camarón, ya le ganaste a mi esposo, ahora juega  a  las cartas conmigo_
El camarón observó que obtendría al ganarle a la dama, le advirtió su abanico que airaba su rostro, y  exclamó:
_Le apuesto el anillo  que le gané a  su esposo por su abanico_
_¡Acepto!  le  contestó la dama al instante_ Y se sentaron a jugar. Y el camarón volvió a ganar. Ya tenía ganado  un anillo, que se lo colocó  en su cuerpo muy cerca de la cintura;  y el abanico ganado a la dama  se lo situó a la cola.

El camarón jugador se despidió del noble  y su esposa y continuó  su camino por “la boya”, y encontró pasteando  a  un caballo que  unos meses atrás le había ganado a las cartas, y el camarón  se le acercó y le dijo:
_¿Qui’hubo, amigo caballooo! ¿Te “acuerdais” de mí?…
_Claro que  me acuerdo_  le contestó el caballo;  jugué a las cartas  contigo y con el dinero que te gané  me compre este verde campo.
¿A que volvemos a jugar  las cartas y esta vez,  no me “volvis“ a ganas …! –Le incrustó  el camarón.
_Que me  vas  a ganar,  le dijo confiado el caballo_ pero, acepto jugar contigo de nuevo.
Apostaron y el camarón le ganó la montura y con ella, también cubrió su cuerpo, el caballo rechinó de dos patas y se fue  a correr por el campo muy molesto.

Nuestro amigo camarón, estaba  contento y confiado; le había ganado  a los más grandes jugadores del juego de las barajas, siguió su camino buscando otros a quien retar; cuando llegó al camino de  “la legua”  encontró a un viejo sastre que tenía por vicio también  jugar las cartas. El sastre aceptó jugar y  también  perdió con el camarón, aún así el sastre  quería   seguir jugando y  le volvió apostar.
_¿Mira  amigo !_  Le dijo :   he perdido todo mi dinero; te apuesto  mis  dos aceradas tijeras_
_¡Acepto!_ Le contestó el camarón, y  nuevamente el sastre, volvió a perder.
El camarón se despidió  y prosiguió su camino dejando al sastre  sin su  vital herramienta de trabajo.

Más allá  encontró una araña que tejía  y tejía colgada en un mataral. Y el camarón al verla se le acercó y  le dijo:
¡¡Que bonitas patas  para tejer “tenis” amiga araña, pero son  muchas. ¡¡Te apuesto mi anillo por algunas de tus patas!!
_Está bien_ le respondió la araña_ te apuestos mis patas_
_Y el  experto camarón, volvió a ganar_
¡Te gané!_ ahora tendré mis propias patas_ Dijo emocionado el camarón_ mientras se las colocaba a su cuerpo. 
La araña, muy molesta  dio un salto a  su  telaraña para continuar tejiendo.

Pronto el camarón prosiguió su recorrido, y la distancia  divisó un taller;  allí  vivía un carpintero que trabajaba todo el día, y le llamó la atención su serrucho y quiso  ganárselo. Acercándose el camarón le dijo:
_¡Buenas tardes, amigo carpintero, le apuesto  mi anillo que le gano a las barajasss!
_Tentado el carpintero  por la apuesta, se interesó en jugar y le contestó: ¿Así ?... ¿Y que deseas que te apueste?
_Me gusta su serrucho _ exclamo interesado el camarón_
_Juguemos entonces_ añadió el carpintero.
Y las cartas rodaron por la mesa, una hora después, el entristecido carpintero se despedía de su  herramienta de trabajo.
El camarón volvió a ganar, y el serrucho se lo colocó en su nariz para continuar  luego su camino.

Ya se sentía cansado de jugar,  regresaba a su hogar cuando divisó una iglesia y  comentó:
_Entraré a la  iglesia  para  agradecer a Dios por mi gran suerte_  ingresó y  no había nadie. Comenzó a observar a los alrededores cuando distinguió a un padrecito que al  advertir su presencia se le acercó para decirle:
 _ Buenas tardes,  hermano camarón; bienvenido a la casa de Dios…
-Buenas tardes, padrecito; me ha ido bien jugando las carta y deseo agradecerle al señor por mi “guena” suerte.
_¿Juegas a las cartas?_ Le preguntó  Interesado el Padrecito. 
_Si, padrecito_ le contestó el camarón  _ ¿No me diga  uste’ que sabe jugarrr?
_Algo…alguito sé…
_¿Y que tal si jugamos padrecito?_ le  insinuó el camarón.
_¿Y qué le apostaría?_ Preguntó el padrecito.
Confiado el camarón  en ganarle  le dijo:
 _Padrecito; si yo gano; uste’ me dará su  sotana; pero, si uste’ me gana; le daré todo lo que he  ganado, y así ayudará a los pobres.
_¡Juguemos entonces!_ le contestó al instante  el padrecito.
Y se empezó la partida, fueron momentos de silencio y emoción;  el padrecito jugaba bien, pero el camarón  le ganó como a todo sus adversarios.
El padrecito resignado  aceptó la derrota mientras se quitaba la sotana;  en un santiamén, el camarón  optó por colocarse la sotana, y luego  se despidió del padrecito.

Su fama de gran jugador de las  baraja había crecido; todo el mundo quería jugar con él. Pero  el camarón ya  cansado, un día se retiro al balneario  de la Deheza dispuesto a descansar.  Cortó unas mataras con sus nuevas tenazas de las lagunas cercanas, luego  con la  habilidad de sus patas, obtenidas de su amiga araña, tejió unas esteras y hachones; cortó unos sauces con su serrucho, luego cargó todo en su nueva montura ganada al caballo y construyó  un cuarto para veranear.

El camarón, todos los días se recostaba en la arena frente al mar airándose con su abanico para refrescarse; ante la mirada del sol radiante que sabía de su fama y empezó a tener celos de la  felicidad del camarón.
Un día, el sol decidido  a jugar con el camarón le digo:
_Oye amigo camarón, deseo jugar con usted las barajas.
_Con cierto desgano, el camarón le contestó _Lo siento  amigo sol, pero estoy de vacaciones, otro día será.
_¿Acaso tienes miedo jugar y  perder conmigo?_ Le insinuó el sol.
_¿Miedo yo?  ¡jajaja! ni a uste’, ni a  nai’de…_luego de una pausa, le exclamó_¡¡¡acepto jugar con uste’!!!
-¿Qué quiere apostar amigo camarón?_ le preguntó el sol.
_Le apuesto mi anillo contra sus bigotes.
El sol seguro de ganar,  le contestó: _ apuesto mis bigotes entonces…
Y se empezó la partida, jugaron muchos días sin descanso; ¡hasta que por fin!...El  experto camarón venció al imponente sol que  no le quedo otra que,  entregarle sus envidiables y grandes bigotes.
El sol malhumorado, era un mal perdedor, lleno de ira con lo sucedido; comenzó a lanzar con más fuerza sus calurosos rayos, pero el astuto camarón utilizó su sotana para cubrirse mientras saltaba y saltaba  porque el suelo comenzó a calentarse  y se lanzó a un caudaloso río que bajaba todos los meses de verano.
Cuenta la historia que el camarón apostador no sale del agua, por miedo de ponerse colorado y el sol  lo ase o chamusque.
                                                                Creación y arreglos: Percy Gallegos Melgar.


lunes, 6 de febrero de 2012

La palabra peruana "carajo" (hoy universalmente pronunciada como una expresión de desahogo, enojo o disgusto) ante esta curiosa expresión, creo esta inédita leyenda con el fin de enriquecer nuestras tradiciones culturales.



EL HOMBRE DEL "CARAJU"

Cuenta la historia que, en el antiguo poblado de Huacapuy, vivía un joven indígena de estatura mediana, robusto y carácter fuerte que, con mucha valentía se rebeló a los españoles cuando estos le trataron de imponer órdenes y humillación a los indígenas  en la construcción de las “bodeguillas”

 Era el año de 1539. Cuando los españoles se establecieron en Camaná.  Fundaron y la poblaron con  españoles, sirvientes y esclavos negros e indígenas de la zona.

Una vez fallecido Almagro; socio de Francisco Pizarro; quedó como único dueño y dominador del Imperio. Derrotado los almagristas; Pizarro antes de  regresa a Lima decretó fundar una villa en el sur por una situación estratégica y sirviera de nexo entre el Cusco y Lima a la vez que, mandó a  construir varios  almacenes en las profundidades de los cerros de la zona que servirían de inmensos cofres de los tesoros  del Cusco y  pocos  después de los minerales extraídos las minas de Potosí del alto Perú.

De inmediato se empezaron a perforar los cerros y crear las famosas “bodeguillas” en las zonas de Huacapuy y Pucchum.  Para ello, organizaron a los indígenas en grupos escogidos entre jóvenes y adultos; llevados luego a los cerros  escoltados por un número de españoles  bien armados ante la amenaza  de una desobediencia.

Para  la ardua  tarea, los indios utilizaron metales, cuchillos  y pequeños palos  en punta y otros  utensilios  para desmembrar y  picar  los mendrugos de peñascos extirpados de los cerros.


Apenas salía el sol; los indígenas eran formados para recibir las órdenes del día y pobre de aquél que murmurase  algo  o  mirar de frente  al capataz español.
¡Indios, ponga la cara abajo! Gritaba a viva voz…¡La cara abajo he dicho!
Y obedecían en silencio por temor a un castigo. Luego eran  introducidos a los cerros a trabajar y ante las altas temperaturas de los perforados cuartos, los indígenas se deshidrataban y cada día se los veían más débiles trabajando hasta el oscurecer sin que los españoles se inmuten del inhumano maltrato.

   Los días pasaron, y en una de las “bodeguillas” un joven indígena perdía la paciencia al observar la humillación al que eran objeto sus semejantes. Un día, el capataz español  consideró que no estaban trabajando lo suficientemente  rápido en una de las "bodeguillas" y desde muy temprano levantó  al  grupo de indígenas responsable en  donde se encontraba el valiente joven llamado “Cumana”, hijo del último señor de Huacapuy que también trabajaba en una de las perforaciones quien luego también se  rebeló  pagando con su vida. El abusivo español con total pedantería emprendió  a humillar a los indios con sus palabras indescifrables; todos agacharon la cabeza menos el joven  “Cumana” que con mirada profunda y desafiante encolerizó al capataz empezando a gritarle:
 ¡cara abajooo! ¡¡Indio no me mires!!  ...¡¡¡cara abajooo!!! 
   Desobedeciendo la orden y  con enorgullecida aptitud el joven “Cumana” perdiendo también la paciencia con enojo le contestó gritando:
¡¡¡Que caraju ni caraju!!!

Pronto el indio fue castigado, pero el capataz español sintió a la vez, cólera y vergüenza  ante la mirada irónica de los demás soldados que con una forzada mueca mantuvieron las ganas de reír, por la expresión puesta de manifiesto del encolerizado joven que lo retó sin miedo alguno ante todos.

Desde entonces, la palabra expresada por el capataz español de “cara abajo”; fue sustituida por la pronunciada expresión de indignación del joven  contestando “caraju”, desde aquél momento fue tomada como expresión de cólera y disgusto, poco años  después pronunciada como  expresión  muy peruana de ¡¡¡CARAJO!!!


                                                          Leyenda creada por: Percy Gallegos Melgar.



jueves, 12 de enero de 2012

Reflexión a la vida.

Reflexión
Se avalanchas toneles 
de carga a mis hombros...
¡Soy frágil...!
Frágil me hizo la vida,
y la vida prueba al joven, 
al niño y al anciano...
al rico y al pobre...
al creyente y no creyente...
Yo odié la vida..¡Sí; la odié!
porque nací
sin la ilusión de nadie,
fui producto de caricias prohibidas,
lejos del amor,
cerca del pecado...

¡Odié la vida...!
porque me mandó sufrimiento,
me rasgó como araña 
la vida a los pobres.

De niño robaron mis esperanzas,
perdí mis escasas ilusiones,
y aprendí a robar sueños de otros,
cosechando solo pesadillas.

Repugné la vida,
rechacé el trabajo por la vagancia,
encontré en la bebida el refugio
de mi fracasado destino...
fumé hasta reventar mis pulmones
 como  frágil cerezas
que mis manos aprisionan
como si escondiera  todo lo vivido.

La vida rompió en este niño
como cristales sus pensamientos; 
las largas noches ,
quebraron mis huesos
arañaron  mi soledad.

Hoy el consuelo de un metal helado
mezclan mis lágrimas  
con la frecuente lluvia de la noche....

Estoy cerca de la muerte 
y valoro recién la vida...
siento su hermosura,
la vida ¡¡es libertad!!
No te ata a un destino,
crece se multiplica en los hijos;
la vida es el respiro profundo
sin que nadie te prohíba
el aire que respiras;
en donde nos cobija 
la madre naturaleza
sobre alfombras verdes,
en donde cada botón de rosa,
 se abre y rinde,
para iluminar a cada niño...

¡Valoren la vida!
algunos serán pobres ¡sí!
pero, aliméntense 
con la riqueza de los valores
no flaqueen ¡nunca!
arañen un pedazo de felicidad 
a la vida....

Dios nos dio,
dos manos para el trabajo
y conviertan con ellas 
las piedras en dulces frutos.

Sean cautos, serenos,
beban el agua bendita,
limpien su alma de todo vicio...
Repartan amor a sus semejantes 
como  juegos de barajas,
sin temores ni miedos,
en donde todos sean ganadores.
¡¡ En la vida no hay lugar para los perdedores...!!!

Valoren  su vida
y no se conviertan en desperdicio
viviente, como lo fui yo ...
¡luchen por la vida!!
siembren fe y esperanza;
muevan montañas...

Levanten la cerviz de nuestro orgullo
como levantaron los Incas sus fortalezas,
su dignidad de grandeza..
Abran su corazón...
que salga sus emociones,
allí está Dios...
El paso de mi negada vida,
abre en estos versos 
inicio de mi anunciada muerte. 
Ójala se escuchado
antes que en la tierra
ya me hayan enterrado...
 ..............